Hay dos tipos de personas: quienes saben hacer bien una maleta y quienes no entienden cómo es posible que sepan hacerla. En las horas previas a ese viaje soñado, a las segundas les entra una especie de “pánico” porque están convencidos de que no les va a caber todo lo deseado en esos centímetros cuadrados que nunca antes habían parecido tan pequeños.

Puede que el primer tipo de personas haya nacido con un don natural para que sus ropas encajen perfectamente en el espacio señalado, no podemos discutirlo. Hay quien nace bendecido. Pero quizá hayan aprendido, con el paso del tiempo, a organizar mejor lo que necesitan llevarse y a encontrar el modo adecuado de colocarlo. Para quienes sigan preguntándose cómo es posible que existan personas así y estén convencidos de que todo seguirá siendo un desastre en su próximo viaje, dejamos cuatro consejos cuya eficacia está probada y que, seguro, funcionarán en algún momento.

1. Haz una lista. Sí, lo sabemos. Sabemos que también en este caso hay dos tipos de personas: los aficionados a organizarlo todo, normalmente tirando de listas, y aquellos que prefieren improvisar. Pero lo cierto es que si quieres que tu maleta sea perfecta lo mejor que puedes hacer es poner un poco de orden. ¿Cómo? Pensemos que te vas cuatro días de viaje: haz una lista con la ropa que vas a necesitar en esos cuatro días, que pueden ser tres pantalones y cuatro camisetas, por ejemplo.

Lo justo. Solo lo justo. Un atuendo por día, o un atuendo para cada ocasión en el caso de que un día vayas a necesitar cambiarte. Visualízate en la ciudad y piensa qué ropa vas a ponerte cada día; sabemos que no puedes anticipar acontecimientos y que no puedes saber qué te apetecerá ponerte cada día, pero no hay otra manera de hacerlo. Apúntalo todo y toma la ropa siguiendo esa lista. Y ahora pasamos al siguiente punto.

2. Añade más prendas. Pero insistimos en un concepto: lo justo. Si ya tienes pensada tu vestimenta para esos cuatro días, añade una prenda para cada parte del cuerpo, porque siempre existen percances y podrías necesitarla. De esta manera evitamos meter cinco camisetas que terminaremos por no ponernos y dos pantalones “por si acaso”. Llevamos lo justo, y un "por si acaso".

3. ¿Cómo meterlo en la maleta? Cada persona tiene su método, pero en estas líneas vamos a centrarnos en el que creemos que funciona mejor. Coge una camiseta cualquiera, extiéndela sobre la cama y enróllala sobre sí misma hasta que tome la forma de un rodillo. Repite esto con todas tus prendas de ropa y ve colocándolas en la maleta. Todo quedará perfectamente colocado y encajado, y seguramente ocupes poco más que el suelo de la maleta. Este, nos atrevemos a decirlo, es el método más eficaz. Quedan enrolladas de manera consistente y ocupan menos espacio. Cuesta creerlo, pero es cierto. Prueba a hacerlo.

4. Los accesorios. Por último, los accesorios, de todo tipo. Desde bolsas de aseo hasta cargadores para móviles. Lo ideal es que puedas hacerte con varias bolsitas para poder ir metiendo objetos que tengan cierta relación entre sí; cuantas más bolsitas mejor, pues de esta manera los accesorios no se apiñarán en una sola ocupando más espacio del debido. Si llevas un bolso o una mochila contigo, es buena idea meter en ellos otros objetos como cargadores, cámaras de fotos o libros.

Consejos

  • Piensa en lo que realmente necesitas y no metas más en tu maleta.
  • Depende del tipo de destino, así deberás coger la ropa que necesites.
  • En Agencia de Viajes Amate Travel, contamos con un equipo de asesores que estará encantado de ayudarte a organizar tu próximo viaje, tu preocupate por organizar tu maleta.

 

¿Que te ha parecido el articulo? ¡Deja tu comentario y cuéntanos que otros trucos conoces!